Ideas de regalos de Navidad para empleados
Seis ideas que funcionan de verdad para el regalo de Navidad de tu plantilla, con sus pros y sus contras — y por qué la que mejor envejece es dejar elegir.
Lo que se regala dice más que lo que se dice
El regalo de Navidad es el único mensaje del año que toda la plantilla recibe a la vez. Y como todos los mensajes, puede sonar a compromiso o a reconocimiento — la diferencia rara vez está en el importe, sino en cuánto se nota que has pensado en la persona.
Estas son las seis opciones que vemos funcionar, ordenadas de la más clásica a la más actual.
Seis ideas que funcionan
- El lote gourmet de siempre. Funciona por tradición y se disfruta en familia. Su punto flaco es conocido: la misma caja para todos deja fuera a quien no come de todo.
- El producto único de calidad. Una buena pieza — jamón, tecnología, un objeto de diseño — se recuerda más que diez cosas mediocres. Riesgo: si no acierta con el gusto, no hay plan B.
- Experiencias. Cenas, catas o escapadas: no ocupan armario y generan historia que contar. Ojo con las que caducan sin usarse o no están disponibles en la zona del empleado.
- Regalo con propósito. Producto de proyectos sociales o compra a un Centro Especial de Empleo, que además puede computar para la LGD. Suma reputación interna y externa.
- Tarjeta regalo. Cómoda de gestionar y con libertad total, pero se percibe como un ingreso más: pierde la parte emocional del regalo.
- Presupuesto para que cada uno elija. Combina el acierto de la tarjeta con la emoción de la caja física, y la campaña lleva tu marca de principio a fin. Requiere que la gente entre a elegir.
Cómo decidir sin darle mil vueltas
Hazte tres preguntas: ¿tu plantilla es homogénea o diversa?, ¿está en una oficina o repartida?, ¿cuánto tiempo puedes dedicarle tú? Cuanto más diversa, más repartida y menos tiempo tengas, peor funciona el lote cerrado.
Y una comprobación honesta: pregunta a cinco personas del año pasado qué hicieron con su regalo. Si más de una no se acuerda, el formato es el problema.
Preguntas frecuentes
¿Qué regalo tiene mejor acogida entre los empleados?
Por nuestra experiencia, el que la persona ha elegido. Cuando pueden decidir, el rango de elecciones es enorme: hay quien se lleva el lote gourmet clásico y quien prefiere unos auriculares o una escapada.
¿Es mejor un regalo caro para pocos o uno modesto para todos?
Para Navidad, todos. Es un gesto colectivo: dejar a gente fuera hace más daño que el bien que hace el regalo grande. Los importes diferenciados encajan mejor en programas de reconocimiento.
¿Se puede repetir el mismo regalo cada año?
El formato sí; el contenido no debería. Con la elección individual se resuelve solo: el catálogo cambia y cada persona escoge algo distinto cada año.